La Construcción de la Noticia: El héroe

YO NO SOY NISMAN

YO NO SOY NISMAN

Si hay caso clave para analizar desde la teoría de la construcción de la noticia, ese es el “caso Nisman”, pero si bien no es ese el objetivo de este atículo, algo vamos a decir al respecto.  No vale en este momento caer en lo archi conocido de esta historia que, como ya dije otras veces, apareció justo! cuando ya las corporaciones hegemónicas habían perdido toda esperanza de muertos (varios) que dieran por cierto el tan remanido “fin de ciclo” del Gobierno Nacional.

Los grupos de poder necesitaban desesperadamente “algo”, no importa qué, que pudieran poner como símbolo de esta construcción “dictatorial” que no les cerraba por ningún lado. Qué mejor que un crimen político?? Y si era de un auténtico héroe mejor.

Dice Miquel Rodrigo Alsina en su libro “La Construcción de la Noticia que: “La virtualidad del discurso periodístico informativo está en sus pretensiones referencialistas y cognitivas.” Esto significa que el impacto de un hecho convertido en  noticia  es mucho mayor si él o los implicados en el mismo, se identifican plenamente con la público objetivo del medio de que se trate.

Sigue diciendo Alsina:

“La teoría de la construcción del temario (agenda-settings) apunta claramente que es muy posible que los mass media no tengan el poder de transmitirle a la gente cómo deben pensar o actuar, pero lo que sí consiguen es imponer al público lo que han de pensar. Por ello, en principio, se puede afirmar que al efectividad del discurso periodístico informativo no está en la persuasión (hacer creer) o en la manipulación (hacer hacer), sino sencillamente en el hacer saber, en su propio hacer comunicativo.”

Es importante tener en cuenta que  el proceso de  construcción de la noticia conlleva tres etapas: la producción, la circulación y el consumo. Y es en la fase de producción donde la ideología de los medios de comunicación influye sobre los destinatarios del consumo de lo allí publicado. En la prensa capitalista, la noticia, es un bien a vender, una mercancía que se ofrece a un consumidor determinado. Los medios de comunicación no dicen qué hacer, ni que decir, pero tal como lo plantea Alsina, nos construyen una determinada realidad, en la que nos movemos cotidianamente.

Hasta le muerte de Nisman, la iniciativa de la agenda pública, la tenía el Gobierno, fundamentalmente, debido a las acciones y a la buena imagen de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Durante gran parte del mes de enero, primero con la denuncia y después con la muerte de Nisman, y todo febrero, la iniciativa la volvieron a tener, como en el 2008 con el conflicto del “campo”, los medios hegemónicos y sus voceros ( a la sazón la única oposición organizada que tiene este país). Hicieron del Fiscal de la causa AMIA un héroe impoluto, casi quijotesco que enfrentó y puso al desnudo de las supuestas trapisondas de este gobierno supuestamente corrupto. Y que , como corresponde en estos caso, terminó asesinado (según lo dijeron desde el primer día) casi por orden directa de la Presidenta.

El 18 de febrero, a un mes de su muerte, una multitudinaria marcha de paraguas, encabezada por una compungida exviuda, la madre del muertito y colegas de dudosa actuación (cuanto menos) en el Fuero, se llenó de cartelitos en francés (increible) y en castellano que decían “Yo soy Nisman”, parafraseando aquel que se hizo famoso debido al atentado terrorista contra la sede de la revista Charlie Hebdó. Patético realmente.

La puesta en escena no pudo ser más conmovedora,y así fue reflejado por los diversos medios que promovieron, más que cubrieron, tal acontecimiento. Fue la frutilla del postre, la estocada final (suponían ellos) para las pretensiones de continuidad de este Proyecto que transformó la Argentina.

Lo tenían todo: una denuncia contra la Presidenta, el Canciller, un diputado y demás personajes cercanos, un muerto heroico que durante 10 años “investigó”, él solito, el mayor atentado terrorista en la historia de este país y la “gente” convencida y dispuesta a jurar sobre la Biblia que lo había matado la “yegua”. Qué más podían pedir???

Pero, como suele suceder con los mentirosos que se creen sus propias mentiras (llegaron a inventar desgarradoras cartas de parientas y un comando iraní venezolano entrenado en Cuba!!!), se cebaron con su propia actuación y dejaron flancos desprotegidos por todos lados. Suponían, siguen suponiendo, que su “verdad” dominante, es la única verdad y  de tanto suponer no pudieron impedir que surgieran personajes secundarios y no tantos, que empezaron a opacar la imagen de nuestro héroe en cuestión.

El primero fue Diego Lagomarsino, un informático de abultado sueldo (del que ahora se sabe que la mitad la cobraba nuestros héroe) en la Unidad Especial AMIA, proveedor del arma que ocasionó la muerte del Fiscal y, la segunda fue la exviuda, que aseguró sin lugar a dudas que su ex marido fue asesinado, dejando deslizar la posibilidad de que Lagomarsino tuviera “algo” que ver  con el hecho. Aparecieron también “niñas de dudosa fama”, acompañantes varias, nutricionistas que cobraban jugosos sueldos pagados por el Estado (por nosotros, o sea), ocho!! secretarias y personajes de toda laya que fueron desdibujando el “cuentito” (léase relato) que armaron con tanta aplicación.

A la luz de los últimos acontecimientos, con la exviuda y el informático peleándose, (qué duda cabe a estas alturas que es por plata), la Fiscal que lleva el caso y la Jueza en una sorda batalla a ver quién es mejor que quién y el defensor de Lagomarsino, ducho en estas lides, que salió a destapar cuánta olla le dejaron a mano y no paró hasta embarrar a la madre, la hermana y la “sacrosanta” memoria del muerto, quizás algunos periodistas deberían recordar que  las noticia se construye con fuentes  y es la relación entre esas fuentes y la misma noticia lo que constituye su valor precisamente. En resumidas cuentas, después de todo, Nisman volvió a ser lo único que en realidad era, un chanta que se dio la gran vida a costa de nuestros impuestos.

Fabricar héroes de pacotilla dura lo que tarda el lector  en convertir en papel de embalar el diario de ayer. Después del primero de marzo, el Gobierno volvió a tener la iniciativa de la agenda, la imagen de la Presidenta sigue tan alta como siempre y ya ni les queda “conflicto con el campo”. Todo lo demás, son cuentos chinos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s